Querido diario,
Los días últimamente los siento extraños, pasan lentos y de alguna manera pareciera que me agotan más. No sé porque tenga la sensación de ser observada, mientras camino por la calle, como si arrastrara una sombra pesada. El otro día me pareció sentir una respiración cerca de la oreja, como un susurro suave que me erizó la piel a lo largo de toda la columna. Me debo de estar volviendo paranoica o alguna otra razón debe haber. Ya me cansé de voltear al andar, de cerrar las cortinas o mirar debajo de la cama, un poco más y termino tapando el espejo. No lo entiendo y ya lo quiero olvidar.
El otro día llamo José, no reconocí su nombre y contesté por inercia, sin asombro ni ganas. Hacía meses desde la última vez que hablamos, y muchos más inclusive, desde aquella tarde que nos vimos. El tiempo es extraño y no lo sentí, habíamos acordado seguir nuestros rumbos, pero ya nadie puede esconderse de alguien. ¿Cuánto tiempo ya? No lo puedo ni contar, pero sí recordar la primera vez que topamos casi al azar. ¿Qué será de todo?
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Autor: antonino
aaaaaah y esa bendita pregunta cuando estas a la espectativa: ¿que sera?, diablos si tan solo supieramos!
Fecha: 11/02/2006 18:53.