<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://deshojando.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Deshojando</title><description>So&#xF1;&#xF3; con una m&#xE1;quina de escribir antigua y en su despertar pens&#xF3; que podr&#xED;a usarla, s&#xF3;lo que ahora existen las computadoras.</description><link>https://deshojando.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>&#xB0; When the music's over &#xB0;</title><link>https://deshojando.blogia.com/2006/022001--when-the-music-s-over-.php</link><guid isPermaLink="true">https://deshojando.blogia.com/2006/022001--when-the-music-s-over-.php</guid><description><![CDATA[<p>Tar&aacute;n. Par&aacute;n, par&aacute;n. &iexcl;Van! &iexcl;Van! PRUM, prum! . . . 1, 2, 3. La carpeta. Los dedos. Una bater&iacute;a mental.<span>&nbsp; </span>No se puede mover y es incre&iacute;ble pensar que por dentro baila como si Ian Curtis estuviese en pleno escenario. <em>She&rsquo;s lost control again. </em>Pas&oacute; de largo, o dej&oacute; que pasar&aacute; as&iacute; mientras los &uacute;ltimos sal&iacute;an del sal&oacute;n. La canci&oacute;n hab&iacute;a acabado. Pero el retorno a casa la disipar&iacute;a, la desvanecer&iacute;a de manera tal que se volver&iacute;a et&eacute;rea, eso quer&iacute;a creer, porque volv&iacute;a a recordar la llamada del otro d&iacute;a, tal como lo hizo de ida a clases y tal como fue y ha sido desde aquella tarde. S&oacute;lo faltaban unos d&iacute;as. 3, 2, 1. Challenger. <em>Ice Age.</em></p><p>El retorno a casa es relativo en cuanto a la profundidad del paisaje, (que usualmente viene a ser el mismo) pero con profundidad me refiero a las dimensiones en el cual &eacute;ste var&iacute;a. In&eacute;s lo hab&iacute;a comprendido bien desde que un d&iacute;a en febrero un globo con agua salpic&oacute; a su cara, mojando sus lentes y tray&eacute;ndola a la realidad. Hab&iacute;a, tambi&eacute;n, asimilado que el tiempo var&iacute;a de acuerdo a lo entusiasta que se encuentre para o&iacute;r tal o cual disco que al azar, o a ciegas, meta al bolso. Definitivamente, volver a casa implica muchas formas de distraerse sin pasarse, claro est&aacute;, de largo el paradero.</p><p>De nuevo visualizaba su misma imagen, sin que Jos&eacute; la viera, o siquiera pensando por donde andaba. Entonces pens&oacute; que actuaba imaginariamente para &eacute;l, como si la pudiera observar desde alguna parte del cielo, que la ve bajar del bus, la mochila atr&aacute;s. Caminando lento, con los carros viniendo pr&oacute;ximamente. Las luces se hacen m&aacute;s fuertes y un perfil negro corre al otro lado de la pista. El auto pas&oacute; al ras. Jos&eacute; de seguro estar&iacute;a durmiendo mientras ella buscaba las llaves. Hab&iacute;a llegado a casa.</p>]]></description><pubDate>Mon, 20 Feb 2006 21:26:00 +0000</pubDate></item><item><title>Querido diario,</title><link>https://deshojando.blogia.com/2006/020601-querido-diario-.php</link><guid isPermaLink="true">https://deshojando.blogia.com/2006/020601-querido-diario-.php</guid><description><![CDATA[<p>Los d&iacute;as &uacute;ltimamente los siento extra&ntilde;os, pasan lentos y de alguna manera pareciera que me agotan m&aacute;s. No s&eacute; porque tenga la sensaci&oacute;n de ser observada, mientras camino por la calle, como si arrastrara una sombra pesada. El otro d&iacute;a me pareci&oacute; sentir una respiraci&oacute;n cerca de la oreja, como un susurro suave que me eriz&oacute; la piel a lo largo de toda la columna. Me debo de estar volviendo paranoica o alguna otra raz&oacute;n debe haber. Ya me cans&eacute; de voltear al andar, de cerrar las cortinas o mirar debajo de la cama, un poco m&aacute;s y termino tapando el espejo. No lo entiendo y ya lo quiero olvidar.</p><p>El otro d&iacute;a llamo Jos&eacute;, no reconoc&iacute; su nombre y contest&eacute; por inercia, sin asombro ni ganas. Hac&iacute;a meses desde la &uacute;ltima vez que hablamos, y muchos m&aacute;s inclusive, desde aquella tarde que nos vimos. El tiempo es extra&ntilde;o y no lo sent&iacute;, hab&iacute;amos acordado seguir nuestros rumbos, pero ya nadie puede esconderse de alguien. &iquest;Cu&aacute;nto tiempo ya? No lo puedo ni contar, pero s&iacute; recordar la primera vez que topamos casi al azar. &iquest;Qu&eacute; ser&aacute; de todo?</p><p>&nbsp;Cerrar&eacute; la ventana.</p>]]></description><pubDate>Mon, 06 Feb 2006 10:48:00 +0000</pubDate></item><item><title>Nombre II</title><link>https://deshojando.blogia.com/2006/012601-nombre-ii.php</link><guid isPermaLink="true">https://deshojando.blogia.com/2006/012601-nombre-ii.php</guid><description><![CDATA[<p>No se hab&iacute;a percatado del nombre, le pareci&oacute; com&uacute;n y normal. No lo hab&iacute;a notado hasta las primeras letras y la pantalla del celular borr&oacute; las palabras para empezar a contabilizar los minutos de conversaci&oacute;n.</p><p>Del porqu&eacute; hab&iacute;a llamado, no lo sab&iacute;a. No recordaba su voz en meses y lo hab&iacute;a confundido. Su nombre era com&uacute;n. Tan simple que no le conmovi&oacute;, hubo un tiempo en el que pod&iacute;a diferenciarlo pero ahora s&oacute;lo era otra persona igual, ya no hab&iacute;a distinci&oacute;n y se perdi&oacute;. Pens&oacute; que cuando la persona se vuelve com&uacute;n a su nombre desaparece su individualidad. Existen muchas Anas, demasiados Luises y Juanes, Rosas o Mar&iacute;as. Mar&iacute;a podr&iacute;a ser tal vez el nombre m&aacute;s com&uacute;n del planeta, suele suceder con los nombres b&iacute;blicos. As&iacute; ocurri&oacute; con &eacute;l.</p><p><span>-<span>&nbsp; </span></span>Hola, Jos&eacute;. - Salud&oacute; a una palabra vaga que no hab&iacute;a pronunciado en tiempo y trat&oacute; de dibujar en la mente su rostro le&iacute;do al tacto. Desde el cabello, bajando por las patillas, acariciando detr&aacute;s de la oreja, las yemas de sus dedos perfilando el ment&oacute;n arisco por una barba caprichosa. Definitivamente, no le gusta hablar por tel&eacute;fono. No hay ojos ni respuesta, no hay miradas esquivas de aburrimiento u ojos saltones de impresi&oacute;n. &Eacute;l no pudo ver su cara de complacencia al descubrir su teor&iacute;a del nombre y ella menos saber como &eacute;l frunc&iacute;a el ce&ntilde;o al percatarse que no hubo asombro por su llamada. </p>]]></description><pubDate>Thu, 26 Jan 2006 23:26:00 +0000</pubDate></item><item><title>Nombre</title><link>https://deshojando.blogia.com/2006/011901-nombre.php</link><guid isPermaLink="true">https://deshojando.blogia.com/2006/011901-nombre.php</guid><description><![CDATA[<p>Saber hacerse una media cola fija requiere de paciencia, un buen peine y un par de manos extras. Primero se humedece un poco el cabello, tratando de suavizar el paso del peque&ntilde;o rastrillo para que el dolor de algunas fibras enredadas se disipe. Se separa la porci&oacute;n que se desea atar con la liga, el carm&iacute;n o la pita que se use, se peina una y otra vez. Se da forma, separada por la raya que el buen peine y la mano diestra que la otra persona sabe usar.<span>&nbsp; </span>No hay mezcla entre ambos lados, del que est&aacute; firmemente sujeto y del que se dejar&aacute; enredar de nuevo con el viento. Fijo y templado, la media cola est&aacute; ya hecha.</p><p>Est&aacute; hecha para volverse a desarmar, porque ella no deja de pasar su mano por ah&iacute; constantemente. Repasa sus dedos empezando por la frente y terminando en la nuca, rascando el cuello estirado, tratando de entrar a la columna y dividir cada disco, engrasarlos y volveros a colocar como nuevos. El codo apoyado en la carpeta, la mano entra de nuevo como una ara&ntilde;a y si las u&ntilde;as fuesen m&aacute;s largas y filudas, las clavar&iacute;a a rascar el mism&iacute;simo cerebro, que merece una buena sacudida porque la pizarra no le llama m&aacute;s la atenci&oacute;n, tejer&iacute;a una peque&ntilde;a red para que descansen las neuronas y la ara&ntilde;a tranquila saldr&iacute;a. De pronto tuvo que regresar a la realidad.</p><p><span>- </span>&iquest;In&eacute;s?</p>]]></description><pubDate>Thu, 19 Jan 2006 23:07:00 +0000</pubDate></item><item><title>Flashback</title><link>https://deshojando.blogia.com/2006/011501-flashback.php</link><guid isPermaLink="true">https://deshojando.blogia.com/2006/011501-flashback.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">La primera vez que recuerda haberse ca&iacute;do fue en el colegio. Llevaba pantimedias azules debajo de esa falda larga de castidad; la fuerza del golpe, marcado por el rasp&oacute;n, hizo que el nylon se adhiera dolorosamente a la herida. </p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">Al llegar a casa, su madre pacientemente le removi&oacute; la media, la sangre estaba por completo seca y el dolor intenso asust&oacute; a la ni&ntilde;a. El aseptil rojo y los algodones. Su rodilla estaba hinchada. Esparadrapos. Llor&oacute; mucho con el esparadrapo ba&ntilde;ado en alcohol. Jodidos esparadrapos.</p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">El patio escolar era enorme, de una distribuci&oacute;n generosa bien aprovechado por los infantes. Los ni&ntilde;os parec&iacute;an v&aacute;ndalos corriendo de un lugar a otro mientras las ni&ntilde;as, de manera gr&aacute;cil, saltaban la soga, las pelotitas al aire o que reventaban en el suelo, un dos tres, mundo. Todo po&eacute;ticamente armado, en c&aacute;mara lenta y primeros planos. Las ni&ntilde;as era lo que m&aacute;s se deb&iacute;a cuidar. Chiquillos atolondrados, &iquest;qu&eacute; se podr&iacute;a esperar? </p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">Las canchas de b&aacute;squet se ve&iacute;an improvisadas para el f&uacute;tbol diario. Sin miedo a caerse, o si lo hac&iacute;an, sin miedo al dolor, muchachos alborotados que se empujan, meten gol. &iexcl;Gol! Ella s&oacute;lo se hab&iacute;a raspado la rodilla y ellos se lanzan contra el suelo, as&iacute; de simple. </p><p>S&oacute;lo dol&iacute;a al estirar la pierna. Mam&aacute; dice que deje de jugar as&iacute;. El &aacute;rbol del parque era m&aacute;s divertido a&uacute;n. &iquest;Te acuerdas de eso? Era un tronco curvo al inicio, iban creciendo a la par, pero igual termin&oacute; torcido, era por estar siempre encima de &eacute;l. Era un &aacute;rbol, no un barco. Pero los piratas siempre buscaban atacarlo. Era c&eacute;sped, no enormes olas. Aunque nunca se cay&oacute; de &eacute;l, eventualmente dej&oacute; de treparlo. Esa rodilla iba a quedar marcada.</p>]]></description><pubDate>Sun, 15 Jan 2006 19:43:00 +0000</pubDate></item><item><title>Inicio</title><link>https://deshojando.blogia.com/2006/011201-inicio.php</link><guid isPermaLink="true">https://deshojando.blogia.com/2006/011201-inicio.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">Despert&oacute; la sensaci&oacute;n de algo conocido, a pesar del cuarto y su cuerpo entre las s&aacute;banas, tan familiar como las continuas noches de insomnio en su propia habitaci&oacute;n. No eran sus paredes, pero todo era viejo. Todo ol&iacute;a a viejos recuerdos o tal vez a un pasado bloqueado por ese subconsciente sobre protector en ella. A su lado, dormido con el ce&ntilde;o fruncido, el hombre que le trajo todas esas memorias olvidadas. </p>]]></description><pubDate>Thu, 12 Jan 2006 21:15:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
