Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2006.

06/02/2006

Querido diario,

Los días últimamente los siento extraños, pasan lentos y de alguna manera pareciera que me agotan más. No sé porque tenga la sensación de ser observada, mientras camino por la calle, como si arrastrara una sombra pesada. El otro día me pareció sentir una respiración cerca de la oreja, como un susurro suave que me erizó la piel a lo largo de toda la columna. Me debo de estar volviendo paranoica o alguna otra razón debe haber. Ya me cansé de voltear al andar, de cerrar las cortinas o mirar debajo de la cama, un poco más y termino tapando el espejo. No lo entiendo y ya lo quiero olvidar.

El otro día llamo José, no reconocí su nombre y contesté por inercia, sin asombro ni ganas. Hacía meses desde la última vez que hablamos, y muchos más inclusive, desde aquella tarde que nos vimos. El tiempo es extraño y no lo sentí, habíamos acordado seguir nuestros rumbos, pero ya nadie puede esconderse de alguien. ¿Cuánto tiempo ya? No lo puedo ni contar, pero sí recordar la primera vez que topamos casi al azar. ¿Qué será de todo?

 Cerraré la ventana.

06/02/2006 10:48 Autor: Ana Karina. #. Hay 1 comentario.

20/02/2006

° When the music's over °

Tarán. Parán, parán. ¡Van! ¡Van! PRUM, prum! . . . 1, 2, 3. La carpeta. Los dedos. Una batería mental.  No se puede mover y es increíble pensar que por dentro baila como si Ian Curtis estuviese en pleno escenario. She’s lost control again. Pasó de largo, o dejó que pasará así mientras los últimos salían del salón. La canción había acabado. Pero el retorno a casa la disiparía, la desvanecería de manera tal que se volvería etérea, eso quería creer, porque volvía a recordar la llamada del otro día, tal como lo hizo de ida a clases y tal como fue y ha sido desde aquella tarde. Sólo faltaban unos días. 3, 2, 1. Challenger. Ice Age.

El retorno a casa es relativo en cuanto a la profundidad del paisaje, (que usualmente viene a ser el mismo) pero con profundidad me refiero a las dimensiones en el cual éste varía. Inés lo había comprendido bien desde que un día en febrero un globo con agua salpicó a su cara, mojando sus lentes y trayéndola a la realidad. Había, también, asimilado que el tiempo varía de acuerdo a lo entusiasta que se encuentre para oír tal o cual disco que al azar, o a ciegas, meta al bolso. Definitivamente, volver a casa implica muchas formas de distraerse sin pasarse, claro está, de largo el paradero.

De nuevo visualizaba su misma imagen, sin que José la viera, o siquiera pensando por donde andaba. Entonces pensó que actuaba imaginariamente para él, como si la pudiera observar desde alguna parte del cielo, que la ve bajar del bus, la mochila atrás. Caminando lento, con los carros viniendo próximamente. Las luces se hacen más fuertes y un perfil negro corre al otro lado de la pista. El auto pasó al ras. José de seguro estaría durmiendo mientras ella buscaba las llaves. Había llegado a casa.

20/02/2006 21:26 Autor: Ana Karina. #. No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]